jueves, 8 de septiembre de 2011

55- La teoría de la fea II




-La fea que no es “ninguna boluda”:

Se cogió a medio pueblo, sabe muchos trucos de cama, nunca la vas a escuchar tirarte una amenaza del tipo “le voy a contar a tu novia”, toma alcohol de tal manera que te hace pensar si no será descendiente de rusos o nórdicos. En general le gusta la cumbia o el “renegreton” (ya que en ese ambiente se mueve la mayoría de sus presas). Toma pastillas y lleva forros por las dudas, por que sabe que va a coger a cualquier costo (aunque tenga que pagar ella el telo), caiga quien caiga (así tenga que ser yo quien caiga).
Coge como condenada a muerte, por que no es ninguna boluda.

-La fea “¡Que cagada que sea fea!”

Este espécimen, es fea (lamentablemente), pero si fuese un par de tragos más linda, según la teoría del alcohol (esperar posts futuros), todos los hombres querrían darle hasta que los ingleses devuelvan las Malvinas.
Sabe de fútbol, es reservada, le gusta el rock y el blues, nunca lleva cámara de fotos a ninguna reunión, le entiende bastante bien a la teoría del alcohol, sabe preparar un buen fernet. Lleva forros en la cartera (por si acaso), aunque en el fondo sabe que coger es una posibilidad un tanto remota. En fin, es un hombre con tetas y concha.

-La Fea “Fea”

Irremediablemente fea, indescriptiblemente fea, absurdamente fea, fea por donde se la mire. Es tan fea que te dan ganas de cagarla a palos. Con toda su fisonomía haciendo juego: Boca típica de un “metelapata”, cuerpo con olores extraños, mucho pelo en lugares donde no debería haber una selva del Mato Grosso, uñas con basuritas, algún que otro diente menos, olor a tabaco en la ropa, pelos en los pezones, en fin… ¡Muy fea! (aún así le doy).

-Conclusión:

Feas hay en todos los lados, depende del ojo observador, que tan crítico seas, que tanto estomago tengas, y cuanto alcohol esté corriendo por tus venas. Y cuan intolerante seas a la famosa “náusea matutina” cuando la veas desparramando su humanidad, desnuda, en tu cama, se de vuelta desperezándose, con aliento fétido, como león del Serengeti después de haberse cenado una gacela thompson, y te diga sonriendo con su dentadura incompleta:

“-¡Estuviste espectacularrrrrr papiiiii!”

-Pensamiento personal:

Están todas más buenas que mear rascándose el escroto después de haber tomado cinco litros de cerveza.

¡Que vivan las minas! Que mierda…